Aprovechamos esta estación tan colorida como es el otoño para trabajar la motricidad fina y nuestra creatividad elaborando un mural. ?
Pintamos el suelo con pintura de dedo y esponjas, utilizando pegatinas para los troncos. Además, rasgamos papel de seda para darle relieve al suelo y un toque de realismo. Para conectar aún más con lo que la naturaleza nos ofrece, algunos niños trajimos trocitos de hojas secas que partimos y pegamos en nuestro mural.
El proceso fue muy divertido y el resultado nos dejó sin palabras. ¡Aquí compartimos un poco de nuestra experiencia! ??


